Dudley. Imagen de The Gentle Barn

Dudley. Imagen por The Gentle Barn

 

Dudley fue comprado de bebé por un ganadero en Tennessee que se gana la vida comprando vacas en subastas, engordándolas y vendiéndolas a mataderos.

Dudley llegó a él con una cuerda finita toda enredada alrededor de uno de sus pies. La cuerda estaba puesta tan fuerte que el pie se le cayó debido a la falta de flujo sanguíneo. El ranchero le dio antibióticos y trató de hacerle sentir mejor, pero Dudley necesitaba más que eso. El ternerito cojeaba tanto que su columna vertebral se desalineó y sus músculos se atrofiaron. Apenas podía caminar y estaba claramente sufriendo mucho dolor.

Luego que una mujer local se enteró de la situación, le rogó al ganadero que le entregara a Dudley para que este pudiera obtener el tratamiento que se merecía y asombrosamente el ganadero aceptó.

La mujer llamó a The Gentle Barn, (El Establo Amable) un santuario para animales de granja, para hacerles saber sobre el caso y, por supuesto, dos trabajadores del lugar se tomarón un avión lo antes que pudieron para ir a rescatar al ternero de menos de un año de edad. La maravillosa mujer también llamó a hospitales veterinarios y empresas de prótesis, una de las cuales accedió a hacerle un nuevo pie a Dudley.

Después de llegar a Tennessee, Dudley fue llevado de inmediato al Gran Hospital Animal de Knoxville de la Universidad de Tennessee para ser examinado por un experto que determinó que estaba apto para la cirugía. Durante la operación fueron removidos el hueso y el tejido dañado que tenía y se le encajó una prótesis temporal mientras la nueva era diseñado y construída por una empresa en Florida dedicada a las prótesis y aparatos ortopédicos en animales.

“Al principio quería quitársela. Sin embargo, después de un tiempo se acostumbró a ella e incluso comenzó a poner peso sobre la misma. En los días siguientes a la cirugía, Dudley practicó estar de pie, levantarse y caminar, todo en un intento de sentirse cómodo con su prótesis”, explicó la fundadora de The Gentle Barn, Ellie Laks, sobre la reacción de Dudley cuando se despertó de la cirugía.

Poco después Dudley comenzó fisioterapia, E-stim, acupuntura y ultrasonido para ayudarlo a fortalecer los músculos de las piernas.

“Dudley era muy tímido con los humanos cuando recién nos conocimos y con razón. Cada día se está volviendo verdaderamente más y más valiente. Esta semana, cuando el estudiante de veterinaria se agachó para limpiar su balde de agua, Dudley se acercó a ella y le lamió la cara. Incluso a pesar de que no ha vivido la vida más ideal hasta ahora, Dudley sigue siendo muy inocente y curioso. No podemos esperar para mostrarle la vida que se merecía todo este tiempo. Un día habrá dado y recibido tanto abrazos que el primer año de su vida será como si no hubiese existido,” añadió Laks.

“Este pequeño ternero es muy especial y tiene un gran propósito. Él le dará esperanzas a muchas personas con dificultades físicas propias. Más importante aún, está marcando el estándar de atención que todos los animales de granja deben recibir. Está ayudándonos a mostrarle a la gente que todos somos iguales a pesar de que todos luzcamos diferentes, y merecemos el mismo cuidado, amor, respeto y libertad”.

La prótesis de Dudley finalmente llegó a fines del mes pasado. Ahora tendrá que permanecer en la Universidad por un par de semanas más mientras se acostumbra a ella y luego será transportado a California para comenzar su nueva vida en el santuario de The Gentle Barn.

Por favor considera hacer una donación para ayudar a el Gentle Barn a pagar por el cuidado que recibió Dudley.

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